Revista - Avior Air

Editorial - Año 5 - Nro. 51

Año: 5 - Número: 51 - Ver versión completa
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Mucho se ha escrito sobre la diversidad de destinos turísticos que ofrece Venezuela. Cada rincón de nuestro país es un tesoro esperando a ser descubierto por los ojos curiosos de cualquier turista del planeta. Podemos hablar de nuestra Gran Sabana, de Los Andes, de Los Llanos, pero esta vez quiero referirme específicamente a la Isla de Margarita, el lugar que ofrece uno de nuestros más hermosos parajes costeros.

Apenas desembarcamos del avión su brisa cargada de galerón nos colma el alma. La “margariteñidad” es la anfitriona que nos da la bienvenida a esta tierra única con una sonrisa pura y sincera. Los días que el visitante disfruta en Margarita son simplemente mágicos.

Con sus infinitos tonos de azules, con sus olores a gastronomía de la buena, con sus sonidos tropicales y con el espíritu de gente bonita, Margarita ejemplifica perfectamente el potencial turístico playero de Venezuela. Cada kilómetro de la costa margariteña reafirma el eslogan que desde hace mucho tiempo la ha acompañado: la Perla del Caribe.

Basta para algunos escuchar “Margarita” para transportarse a esas arenas bañadas por el brillo de un sol que deslumbra. Los atardeceres en la Laguna de La Restinga, las caminatas por el centro de La Asunción, los windsurfistas en playa El Yaque, los paseos a caballo por la orilla de la playa, la árida belleza de Macanao, las hazañas heroicas de los patriotas que nos cuentan a mil por hora los niños del Fortín de la Galera. Todo se conjuga para una experiencia memorable.

Y cuando se trata de gastronomía las propuestas tienen una personalidad única. Desde las empanadas en los chiringuitos playeros y en el Mercado de Conejeros o la muy famosa arepera de los hermanos Moya, hasta una propuesta ecléctica de restaurantes que aprovechan los frutos del mar con preparaciones nacionales e internacionales, así como también la comida de autor de la mano de cocineros como Esther González y Rubén Santiago.

Como si fuera poco, muy cerca de Margarita está la Isla de Coche con sus hoteles, posadas boutique y sus exquisitas playas. Y si se anda en busca de algo más salvaje y natural está la isla de Cubagua repleta de playas vírgenes.

Escribir sobre Margarita es siempre reconfortante porque los venezolanos tenemos mucho de qué sentirnos orgullosos. Quien nos visita desde el extranjero no debe perder la oportunidad de disfrutar de este destino, porque es una experiencia absolutamente única sobre la faz de la Tierra.

En Avior Airlines cerramos el primer trimestre de este 2019 con nuestra voluntad de trabajo intacta. ¿Y de qué otra forma pudiera ser si contamos con destinos turísticos que nos llenan de orgullo? Estamos próximos a celebrar nuestro 25 aniversario y los desafíos son muchos y la inspiración infinita. Para nosotros no es sólo cuestión de superar los retos sino también de encontrar en ellos esas oportunidades que generalmente esconden y así continuar con nuestro objetivo de brindar la mejor experiencia de viaje posible a cada uno de nuestros viajeros.

¿Cómo lo lograremos? Como siempre, con todo el esfuerzo, compromiso y la creatividad de nuestro equipo humano, que día a día da el 100% para poder seguir acercando destinos dentro de Venezuela y del continente americano con el orgullo y la responsabilidad de portar la bandera venezolana.

Juan Bracamonte

Director
Grupo Avior